La Fed mantiene tasas de interés y el mercado espera reacciones
La Reserva Federal (Fed) decidió este miércoles mantener las tasas de interés en su nivel actual. Esta decisión ha captado la atención de los mercados internacionales, especialmente en un momento en que el conflicto en Medio Oriente está en aumento, el precio del petróleo está subiendo y la inflación continúa por encima de lo esperado.
Según la herramienta FedWatch de CME, la probabilidad de que la Fed mantenga las tasas sin cambios es alta. Sin embargo, algunos operadores ya están considerando la posibilidad de un aumento en los próximos meses. Este cambio de perspectiva se debe a que la inflación sigue lejos del objetivo del 2%, mientras que la economía de EE.UU. tiene un mercado laboral bastante sólido.
En el mes de mayo, el índice PCE, la medida de inflación que prefiere la Fed, mostró un aumento interanual del 4,1%, algo más del doble de la meta. Por otro lado, la tasa de desempleo se encuentra en un 4,2%, lo que refleja una base laboral fuerte.
Guerra, petróleo y aranceles: los nuevos riesgos para la inflación
La gran diferencia con la reunión de junio es el contexto geopolítico. El martes, el precio del petróleo subió con fuerza tras el anuncio de que EE.UU. interceptó un ataque de Irán contra sus tropas en Medio Oriente. El WTI llegó a subir hasta un 5% a u$s82,84, mientras que el Brent se ajustó a cerca de los u$s84 por barril después de varios días de bajas.
Además, milicias respaldadas por Irán atacaron nuevamente instalaciones petroleras de Arabia Saudita y las tensiones en el Estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio de petróleo, siguen latentes. Este aumento en los precios de la energía está generando más presión sobre las expectativas inflacionarias, un aspecto que preocupa a la Fed.
Existen también otros factores que el organismo está monitoreando:
- Los aranceles implementados por Donald Trump, que incrementan el costo de las importaciones.
- La fuerte demanda asociada a la inteligencia artificial, que sigue manteniendo altos los precios de semiconductores y centros de datos.
- El aumento en costos energéticos, que impacta tanto a empresas como a consumidores.
Kevin Warsh endurece el tono y se aleja de las expectativas de Trump
Cuando Donald Trump propuso a Warsh como presidente de la Fed, muchos esperaban un enfoque más flexible. Sin embargo, Warsh ha tomado un rumbo que prioriza la lucha contra la inflación. En sus últimas declaraciones, dejó claro que su objetivo es “restablecer la estabilidad de precios”, aunque no precisó qué pasos seguirá.
Warsh también mencionó que está dispuesto a tener “una buena pelea de familia” dentro del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), sugiriendo que podría haber diferencias significativas entre los miembros sobre la dirección de la política monetaria.
Una Fed dividida
Aunque en junio la decisión de mantener las tasas fue unánime, varios miembros del Comité han comenzado a mostrar una postura más cautelosa en las últimas semanas. Uno de ellos, el gobernador Christopher Waller, expresó su preocupación por el riesgo de una inflación más persistente y no descartó un nuevo aumento de tasas si las presiones sobre los precios se intensifican.
Los analistas consideran que, más allá de la decisión de este miércoles, un aspecto crucial será observar cuántos miembros se inclinan hacia un endurecimiento adicional de la política monetaria.
Qué espera Wall Street
Los mercados no solo se centrarán en la decisión sobre las tasas; también estarán atentos al mensaje de Warsh. Los inversores buscarán respuestas sobre tres puntos centrales:
- Si la Fed considera que el reciente aumento en el precio del petróleo es un fenómeno temporal o un riesgo de inflación persistente.
- Si se mantiene la posibilidad de nuevos aumentos en las tasas en las próximas reuniones.
- Cómo evalúa el impacto económico del conflicto en Medio Oriente y de las políticas comerciales de EE.UU.
La conferencia del presidente de la Fed probablemente influenciará el clima de los mercados en las próximas semanas, especialmente en un contexto donde la renta variable estadounidense ha estado fluctuando mucho, a expensas de las noticias geopolíticas y el comportamiento de los precios de la energía.